Un hombre iluminado

"Javier Miranda es de otro planeta. O es uno de esos argentinos que, cruzados por tantas crisis y tantos problemas que genera el país, saben reinventarse con la velocidad de la luz. Es el presidente del Grupo Uno LED, empresa que fabrica pantallas de esa tecnología y que surgió de la mano de la caída del negocio de la imprenta".

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Saber esperar

Saber esperar que llegue el éxito es una tarea no menor para los emprendedores. Tener paciencia y la cabeza centrada en lo que queremos y nos merecemos es una lucha diaria, la más difícil de todas. Por eso creo que siempre busco contar mi historia, para que alguien se sienta reflejado y se motive para seguir adelante en momentos difíciles.

Hoy tengo 49 años y tomé mi primer avión cuando tenía 41, hace solo 8 años. Y me fui a China porque ya me estaba yendo bien con el negocio de las pantallas de LED y necesitaba conocer de primera mano a los fabricantes. Hoy ya llevo más de 500 vuelos y subir a un avión para mí es normal. Incluso se me viene a la memoria cuando tenía diez años y vivía en una casilla de madera frente a un campo. Con un vecino amigo que teníamos un par de walkie talkies levantábamos las antenas cada vez que pasaba un avión para que el transmisor hiciera interferencia. Nos poníamos contentos porque pensábamos que nos hablaban desde la aeronave, mientras imaginábamos qué se sentiría estar arriba de esos pájaros de hierro que volaban en el cielo. Siempre luché y creí en mí, pensando que iba a lograrlo. Fueron muy duros los muros contra los que choqué, pero al final, de tanto insistir, empecé a cumplir mis metas. Y si yo llegué, ¡vos también! Creé, pensá, confiá y aceptá que vos sos el cambio en tu vida. No vayas por el dinero, busca el éxito que una vez que lo conseguís lo otro viene rápido. Vendiendo especias en la puerta de un supermercado o construyendo un rascacielos, el secreto sos vos y tu paciencia.

Saber esperar, qué difícil ¿no? Pero yo, Javier Miranda, llegué y me siento exitoso, y tenía pocas posibilidades si me pongo a pensar donde nací. Sos vos contar el mundo, y hoy podés hacer lo mismo. Viejos, jóvenes, no hay edad, solo ganas de demostrarte a vos que sí podés. Para que llegues al éxito tenés que depender hasta de tu sonrisa. ¡Sonreí y dale alegría a tu alma que ella te devolverá fe! 🦁

JBLB

Por donde empezar...

Por donde empezar…
Muchas veces no sabemos cómo empezar, cómo arrancar; qué hacer para salir adelante. La situación de entender lo que queremos, obviamente no es fácil, es más difícil de lo que imaginás. Ténes miedo? No jodas, dale para adelante. Es muy sencillo hacer negocios con dinero y posibilidades, lo genial es hacerlo cuando las condiciones no nos ayudan. Ustedes son geniales, no importa cómo empiecen, sólo que ya debés comenzar, con lo primero que se te ocurra. Voy a contar un poquito de mi historia. En septiembre de 2013, cambió mi vida. Venía de realizar muchos intentos para salir adelante. Hice de todo, pero en esa fecha tenía una pequeña imprenta, debía 3 meses de alquiler del local y 2 meses de la casa donde vivíamos. Para colmo, las mellizas Orne y Bere con menos de 3 meses. No tenía proyectado ni por asomo comprarme una casa, pero el sueño estaba. Tardecita de un martes, tomando mates con Jessi, mamá de mis mellizas, socia y guerrera. Me suena el Black Berry:

-Hola ¿habla Javier?
-Si
-¿Vos tenés imprenta?
-Sí ¿en qué te puedo ayudar?.
-¿Vendés pantallas de led?
-Sí ¿qué medida buscás?
-3x2 mts, para publicidad.
-Ahora estoy en una reunión, mañana te paso el presupuesto…

Cortamos la llamada, giro mi cabeza hacia Jessi, que justo le estaba poniendo el chupete a Orne, y le digo: “Jessi ¿qué es una pantalla de led? Me mira, con el chupete en la mano, y me dice: “Yo qué sé, googleá”.

Así comenzó esta historia, a mis 40 años. Hoy llevo más de 12.000 metros de pantallas vendidas en 11 países y conozco más de 32 naciones, mientras que antes del llamado no había tomado un avión en mi vida.

No hablo inglés. El secundario lo terminé a los 27 años. No soy flaco ni tengo ojos celestes. Pero tengo algo que todos tenemos: garra, huevos, ovarios, empuje, lealtad, valores, convicciones.

La vida me dio una oportunidad y la supe aprovechar. Jamás dije no. Jamás me achiqué. Jamás bajé los brazos. Dólar, inflación, pandemia, miles de piedras en el camino, pero acá estoy, más firme que nunca. Por eso lo cuento, porque la receta del éxito sos vos, son ustedes.

Aprovechá este cierre de año y pospónete qué hacer, qué emprender. Hacete valer por lo que pensás, por lo que sentís. Metele ganas siempre. Tengas 18, 27, 35, 55, 65, no busques excusas para aflojar, inflate de amor, llenate de pasión, amá lo que pensás para enamorarte de lo hacés. Cuando lo logres, compartilo para que otros también se entusiasmen con tu éxito.

JBLB

Dar trabajo agiganta tu corazón

¿Cuánto sabemos? ¿Cuánto sabemos de nuestros compañeros o compañeras de trabajo? ¿Cuánto sabemos de los encargados? ¿Cuánto sabemos del dueño o de la dueña de la empresa? ¿Qué sabemos? Es muy importante conocer y saber más de quienes tenemos a nuestro lado. Si nos pusiéramos a pensar que en el trabajo estamos más tiempo que en nuestras casas, tal vez todo fuera más sencillo. Lo más lindo es compartir con nuestros compañeros y saber más de ellos, hasta quizá podamos ayudarlos. Muchas veces pasan por problemas que no sabemos y quizá, con un abrazo de contención, podamos hacer que su día sea diferente.

Ser empresario es saber que también debemos tener esa empatía con el otro, que no debemos olvidarnos de dónde venimos y quiénes somos, y sobre todo, agradecerles a ellos porque todo el crecimiento se logra en equipo. Hay personas que no quieren tomar empleados porque los llaman “problemas”. Yo los llamo familias. Para alguno son solo “números”, para mi son primos. Si querés crecer tenés que ceder, tenés que dar, aportar, enseñar y sobre todo, compartir. Ahí marcás la diferencia.

Emprender también es hacer que los que trabajan con vos se sientan parte de lo que haces, y que vos puedas también acompañar sus sueños generando empleo. Afianzar grupos, equipos, unión. Eso hace que sea más fácil y llevadero el trabajo. Si sos emprendedor lo sabés: dar trabajo agiganta tu corazón ♥️. Dar trabajo te enorgullece, te da ganas de seguir y de mostrar el camino del destino a aquellos que quizá no tuvieron esa posibilidad de hacer lo mismo que vos. ¡Crezcan juntos y cumplan sus sueños!

JBLB